Entrar, en la permanencia significa que se percibe al Hacedor en acción hoy día, en el mundo y en la vida, para suscitar formas nuevas de amor y de compromiso misionero, en lo que todavía hay mucho por descubrir.
Comprometerse en la permanencia significa desear con otros:
- Leer, escudriñar los signos de los tiempos. Buscar apasionadamente lo que Dios hace y quiere hacer en los seres, en los medios donde vivimos, a veces en medio de los quiebres y sufrimientos. Dar lo mejor de si mismo para que aparezcan respuestas espirituales y humanas a la sed de las mujeres, de los hombres, adultos y jóvenes de nuestro tiempo.
- Comprometerse, tantear, abrir caminos nuevos, estar dispuestos a pagar con su persona, aceptar trabajar sin poder referirse siempre a modelos preestablecidos, a esquemas.
Extracto del documento sobre la permanencia INT229-0C1-CONST.0602-3