jueves, 26 de mayo de 2016

Celebración 10 aniversario permanencia Gustavo López

Gracias a ex-voluntarios de Oasis y amigos de Francia (Fondacio - Secours Catholique) por este mensaje que me toca el alma!


Celebrando 10 años de permanencia

Siendo joven recibí un llamado a servir a los demás, eso hace más de 35 años, inspirado en el ejemplo de mis padres y en un impetuoso pero indeterminado deseo interior. Realicé varias búsquedas en este camino… grupos juveniles, formación para el sacerdocio, formación espiritual y teológica; todo esto para entender más esta invitación profunda.

Hace 10 años de manera más impulsiva que calculada, me lancé a una aventura en búsqueda de estas respuestas a través de la permanencia. La permanencia es una modalidad de compromiso en Fondacio que como comunidad de la Iglesia me permite desplegar mis talentos en una misión específica. Hoy día realizo esta vocación en Oasis, el proyecto social de Fondacio en Colombia. Esta permanencia desde hace 5 años lo realizamos en pareja con mi esposa que también sintió tal llamado.

Es un motivo de alegría diez años de caminar al servicio de los demás, en búsqueda del sentido de mi vida; por eso deseo celebrar con las personas que me han conocido, apoyado, creído y financiado.

Fue así como el 23 de abril realizamos un tiempo de celebración con familia, amigos, padrinos, colaboradores, como un tiempo de fe y alegría. Tuvimos el inicio con la Eucaristía presidida por el P. Rafael Rojas y más de 80 asistentes, luego testimonio, torta, compartir y demás. 

De tantos regalos y saludos un que me impactó fue el saludo de miembros de Fondacio internacional y de los ex-voluntarios franceses. 



A todos muchas gracias!

Ser enviado en misión a tiempo completo por Fondacio

La permanencia es una opción temporal, ligada a la misión colectiva de Fondacio, e indefinidamente renovable. 

Esto significa que el permanente desea ser enviado en misión por Fondacio, como obrero del Reino. Es una respuesta a un llamado a comprometerse a usar todos sus talentos, a poner sus carismas al servicio de los demás, en tareas concretas, a veces ingratas, siempre exigentes. Tal compromiso misionero no es facultativo en la permanencia.

En toda misión, el permanente trabaja en referencia a un responsable de misión, a quien da cuenta de ella.

Esto significa en último lugar que el permanente y Fondacio entran, mutuamente, en una alianza concreta y comprometedora, lo que supone un grado suficiente de confianza entre el permanente y los responsables de Fondacio.

Extracto del documento sobre la permanencia INT229-0C1-CONST.0602-3

Reunión de responsables país Fondacio 2016 Togo África 

Escudriñar los signos de los tiempos, ser obrero del Evangelio al centro de las mutaciones de la Iglesia y de la sociedad, abrir caminos nuevos


Entrar, en la permanencia significa que se percibe al Hacedor en acción hoy día, en el mundo y en la vida, para suscitar formas nuevas de amor y de compromiso misionero, en lo que todavía hay mucho por descubrir.

Comprometerse en la permanencia significa desear con otros:
  • Leer, escudriñar los signos de los tiempos. Buscar apasionadamente lo que Dios hace y quiere hacer en los seres, en los medios donde vivimos, a veces en medio de los quiebres y sufrimientos. Dar lo mejor de si mismo para que aparezcan respuestas espirituales y humanas a la sed de las mujeres, de los hombres, adultos y jóvenes de nuestro tiempo.
  • Comprometerse, tantear, abrir caminos nuevos, estar dispuestos a pagar con su persona, aceptar trabajar sin poder referirse siempre a modelos preestablecidos, a esquemas.
En este sentido la permanencia constituye una forma de vida insegura en más de un aspecto: requiere de un buen equilibrio psico-afectivo. Una permanencia exitosa requiere, entre otros, de cierto gusto por el riesgo, una aptitud a aceptar los tanteos y errores, y no demasiado perfeccionismo. Esto no excluye el rigor y el gusto por el trabajo bien hecho.

Extracto del documento sobre la permanencia INT229-0C1-CONST.0602-3


jueves, 10 de marzo de 2016

Recibir todo lo de la Providencia, y en particular los bienes materiales

Se trata de tomar en serio el llamado de Cristo a sus discípulos: “busquen primero el reino de los cielos y su justicia, y todo les será dado en añadidura” (Mt.6,33). Depender de Dios, hasta en la vida material, es una experiencia conmovedora que nos enseña que El es fiel a su promesa y que cuida de sus hijos.



Este llamado no nos hace pasivos respecto a los medios para obtener los ingresos necesarios a nuestra vida. Para hacerse efectiva, la promesa de Dios no debe engendrar en nosotros pasividad o estar a la espera, sino que por el contrario un compromiso ardiente en cooperar con la gracia, seguros que el Señor nos asiste y se adelanta a nuestros pasos.

La manera de buscar y movilizar estos fondos varía según las personas y, sobretodo, según las culturas. Pone en juego a varios actores:
  • Al permanente mismo, que debe mantenerse personalmente activo y no descansar enteramente en otros;
A Fondacio que debe asumir un rol activo de solidaridad. En cada cultura debe buscarse la articulación justa entre responsabilidad individual del permanente y responsabilidad colectiva de Fondacio.

En varios países esta aventura de fe se vive muy especialmente a través del padrinazgo. Lo que implica constituir una red personalizada con personas que deciden comprometer su amistad, su oración y una parte de sus ingresos por el éxito de la misión de un permanente, de una pareja o de una familia. Este grupo de apoyo es valioso: es fuente de consuelo en las pruebas, de ayuda en el combate espiritual, es lugar de interpelación fraterna, testigo de las alegrías y dificultades de la misión.



jueves, 3 de marzo de 2016

La alegría de vivir

 La vida nos ha sido grata, nos invita a vivirla con plenitud. Oasis es un lugar para llenarse día a día, regalados por las personas, circunstancias y razones. ¿Cómo más vivir? ¿habría otra opción?

Nos estamos dando cuenta que se ha convertido en una forma de vida... la que nos hace feliz!!!

miércoles, 2 de marzo de 2016

Invitación a una aventura


“Dejando de inmediato su barca y a su padre, ellos lo siguieron” (Mt. 4, 22).


Desde su origen, Fondacio permite a personas de edades y condiciones muy variadas, vivir una experiencia de encuentro con Dios y de compromiso en Iglesia y para la sociedad. Muy rápidamente, algunos jóvenes adultos de la Comunidad Cristiana de Formación sintieron, en el llamado que les era dirigido, una invitación a consagrar el conjunto de sus energías a la construcción del Reino de Dios, en misiones particulares que participan de la misión conjunta de la comunidad.

Para definir lo que hace la especificidad de la permanencia, preferimos hablar en términos de encuentro entre un llamado, llevado por una persona, y un envío en misión, emitido por Fondacio.

Ir de camino

Se trata de un camino: poco a poco se va aprendiendo a hacer de su vida un servicio a otros con todas las fuerzas. Se entra en una configuración cada vez mayor de ser persona. Este llamado a servir ordena todas las otras opciones de la vida, y se convierte en el fundamento existencial de nuestra persona.

Este llamado conlleva una noción de ruptura: siempre hay que “dejar” algo para entrar en otra cosa, recibida como una aventura.

Este llamado implica una dimensión vocacional (vocare: llamar). Se trata de “perder su vida”. Este ir es un camino de despliegue de los carismas y talentos; refuerza nuestra identidad al mismo tiempo que nos hacemos solidarios a otros.

Tal llamado, damos testimonio, puede ser recibido en todo estado de vida y una respuesta plena puede darse en cualquier estado de vida. Somos casados, vivimos nuestro estado de pareja y familia como primer lugar de respuesta a este llamado.

Camino de la solidaridad

Nuestro compromiso está sostenido por una red de padrinos y madrinas que aportan una determinada cantidad de dinero mensual a lo largo de un año, en donde se unen a la misión que llevamos a cabo.

Estos recursos son administrados por la institución Fondacio Colombia que está formalmente inscrita y vigilada por las entidades estatales y de comercio en Colombia, y según la regulación civil y legal, con la cual funciona como un entidad sin ánimo de lucro.



Conformar un proyecto de vida y familia hacia la dependencia económica de una colecta entre personas que destinan sus recursos económicos es una tarea no siempre fácil, lo que significa un reto de confianza en los demás. La solidaridad de otros nos permite reconocer junto a mi núcleo familiar, que la gracia sobreabundará en medio de la necesidad. Esta confianza nos ha acompañado y nos hemos visto gratamente sostenidos.

La experiencia de hacer que otros compartan de lo suyo a través de una invitación a aportar financieramente a la permanencia es un llamado a la solidaridad.



Convicciones

La permanencia es parte integrante de la identidad de Fondacio. Nuestra iniciativa destinada a laicos contiene en si misma una fuerza de llamado a discípulos que como Pedro, Santiago y los otros, en el Evangelio, dejan “sus redes” para seguir a Jesús, por la promesa personal de convertirse en “pescadores de hombres”.

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